Hola a todos:
Llevo viendo desde fuera los cambios que se van dando en el ajedrez argentino y leyendo multitud de comentarios en diversos foros. Y quería dejar de alguna manera mi opinión en esta página que conozco desde hace poco pero que me parece muy interesante aparte de muy útil.
Lo primero es decir que hay una situación nueva, muy peculiar, y que está muy claro que hay gente contra Barrera y gente contra Petrucci. Y en el camino gente que dice defender las instituciones por sobre las personas pero que ya tienen una posición tomada, que les gusta uno u otro o no les gusta ambos.
Mi opinión es que el ciclo Barrera debe terminarse ya, asumiendo que está terminado. Y de la manera que sea. Alguien que le ha hecho tanto mal y durante tanto tiempo al glorioso ajedrez argentino no merece el más mínimo respeto. Ni de parte de los jugadores (quedan muy muy pocos que lo avalen) ni de parte de los dirigentes (solo los que estuvieron invernando a su lado le siguen aguantando).
En cuanto a Petrucci , creo que merece una oportunidad. El ejemplo de Villa Martelli (Favilo) es loable, desde la base hasta la punta. Propongo dejarlo actuar y ver los hechos a lo que llevan. No defenestrarlo antes de tiempo.
La famosa democracia que quieren defender algunos realmente (y lamentablemente)no existe ni existía. Los votos se compran, los dirigentes se perpetúan, se gastan los presupuestos en juicios o prebendas en vez de en políticas de apoyo a nuestro noble deporte y a sus genuinos representantes que son finalmente los jugadores (no importa si amateurs o profesionales). Démosle una oportunidad a que pueda volver a existir.
Se acusa a la APA (a la que también propongo darle una oportunidad) de comprados o asalariados, en fin, cualquier cosa y argumentos solo por no gustar la nueva situación. Cuando cualquier unión de jugadores es lo más cercano a una democrática solución (pienso en AMDA como buen ejemplo aunque no haya durado por culpa nuestra, de los mismos jugadores).
Estaba todo atadísimo y para mal y peor. Ahora se abre un nuevo camino y una esperanza a la que repito creo que hay que darle una oportunidad.
No veo bien plantear una lucha interminable y desgastante donde los perjudicados seremos todos y para qué?: para defender una institución que no funcionaba? Para que vuelva el terrible personaje y sus secuaces que nos hicieron tanto mal? Por capricho personal? Por patriotismo???
Ahora importa el ajedrez de base, la representación de nuestro país en los eventos internacionales, la imagen de nuestro deporte hacia el interior y también el exterior, el apoyo equilibrado a las futuras nuevas promesas y a las que ya lo son.
Defender a Petrucci o atacar a Barrera está claro que es personal (y ya han visto mi posición y la asumo). Pero la institución (FADA) estaba en coma y ha surgido la posibilidad de resucitarla. Qué es mejor: la institución, las leyes obsoletas o el ajedrez y sus jugadores?
Los hechos ya se dieron nos guste o no, las maniobras políticas que han pateado el tablero. Es hora de asumirlos y buscar mejoras a futuro inclusive para la tan defendida institución. No resignación ni regreso al nefasto pasado que no supimos ni nos dejaron cambiar.
Crítica constructiva hace falta y mucha. Y que la FADA (la institución queda siempre) está por encima de los nombres de sus dirigentes (estos son efímeros) estoy de acuerdo, pero parto de la base que la destruyeron Barrera y sus allegados y que la reconstruirá Petrucci y los suyos. Y ojalá dado este primer paso luego se pueda normalizar todo con asambleas, padrones, estatutos más justos y participativos. Lo más importante es que ahora volvemos a tener chances de figurar en el ajedrez internacional, de volver a poner el nombre del ajedrez argentino en el pedestal que se merece.
Es hora de sumar y no dividir y sé que será dificilísimo, pero si lo que se quiere en realidad es el bien común, en este caso el ajedrez, se terminará logrando.
Un cordial saludo
G.M. Alejandro Hoffman